jueves, 1 de octubre de 2009

Frida

Frida, Frieda.
Cuerpo partido.
Fondo de rojo y oro.
Accidente artístico.
Tu pincel desgarro el lienzo
donde dejaste tu vida,
vida tormentosa.
Paloma de cuerpo adolorido.
Piquetes de sedantes corporales.
Tu pintura,
sedante del alma.
Unos cuantos piquetitos.
Matriz infértil.
Espíritu creador.
Frida, Frieda.
Paz, Paloma.
Tu vida, guerra contra la muerte.
Niña adulta.
Coleccionista de juguetes,
juguetes de niños,
niños que murieron en ti;
Vidas que te dieron vida,
vida consumida
en arte, en alcohol, en tabaco
y en comunismo.

Mosca

Alas transparentes
cual cristal.
Tu zumbido hartante al humano
es el canto que marca el marchar de un muerto
en su regreso al polvo.
Tú que eres cocinera
del alimento de la tierra.
Mosca, tu vida de un día
basta para darnos cuenta
que tú conviertes
al cadáver en fuente de vida.
En las entrañas del muerto
dejas a tus hijos
y te vas
para, quizás, acabar
como mancha en la pared.

Oda al PAN

Alimento del pueblo.
El pueblo que trabaja por ti
Cuantas veces, junto con un refresco,
te hemos visto alimentar
a un albañil.
Pan, siempre estas en la mente de alguien,
te le antojas;
deleitas con tu dulce sabor.
Pan mexicano.
Cuernos, conchas, hojaldras,
hojaldras cual burócratas,
conchas como ellos mismos.
PAN
amasijo de ladrones
pan, dulce alimento
que, sin embargo,
has llevado a la ruina a un país.

Oda a la Silla

En ti sentados
Los pensadores se inspiraron.
Humilde instrumento
simple y llana madera
o excéntrico oro y piedras preciosas.
En ti descansamos nuestras emociones.
Al más insignificante ser
o al mas poderoso rey
recibes siempre en tu regazo.
Presente en una vil charla
o la más intensa discusión filosófica
Mas también eres los pies
de los inválidos
y fuiste la asesina de los ejecutados.